
Argentina se convertirá en el primer país de la región en introducir la protonterapia, una tecnología innovadora para el tratamiento no invasivo que ayuda a combatir el cáncer con alta precisión, minimizando el daño a tejidos sanos circundantes, especialmente en niños.
Este proyecto es liderado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en colaboración con la Universidad de Buenos Aires (UBA), particularmente con el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo, y la empresa tecnológica argentina INVAP. El Centro Argentino de Protonterapia será el primero de América Latina y liderará la actividad en el Hemisferio Sur junto a otra instalación que se está construyendo en Australia. La inversión total que realiza el Estado Nacional en el CeArP es cercana a los 150 millones de dólares [1]. Podría atender entre 1,500 y 1,700 pacientes por año, beneficiando especialmente a niños y casos complejos donde otras terapias son insuficientes, se estima que las primeras pruebas podrían comenzar en el segundo semestre de 2025 [2].
¿Qué es la protonterapia y cómo funciona?

La protonterapia es una forma avanzada de radioterapia que en lugar de rayos X, se usan protones, que son partículas subatómicas cargadas positivamente, estos protones son acelerados a altas energías mediante un dispositivo llamado ciclotrón o sincrotrón. Los protones tienen una propiedad única: liberan la mayor parte de su energía en un punto específico dentro del cuerpo, conocido como el “pico de Bragg”, después de ese punto, prácticamente no hay radiación que siga avanzando [3]. Esto contrasta con los rayos X, que liberan energía de forma más gradual y atraviesan todo el cuerpo, afectando también tejidos sanos detrás del tumor.
Antes del tratamiento, se realiza una planificación detallada con imágenes (como resonancias magnéticas o tomografías) para determinar exactamente dónde debe ir la radiación, se ajusta la energía de los protones para que el pico de Bragg coincida con el tumor. Durante el tratamiento, el paciente se coloca en una máquina que dirige los protones hacia el tumor, la máquina puede rotar alrededor del paciente para atacar el tumor desde diferentes ángulos, maximizando la precisión.
Como los protones se detienen en el tumor y no lo atraviesan, se reduce la exposición a la radiación de órganos cercanos, esto es especialmente útil en tumores cerca de estructuras críticas, como el cerebro, la médula espinal o el corazón. La protonterapia reduce el riesgo de efectos secundarios a largo plazo, como problemas de crecimiento o cánceres secundarios [3]. Su precisión es muy efectiva para tumores con formas irregulares o ubicados en lugares complicados, esta terapia innovadora se utiliza principalmente para:
- Tumores cerebrales y de cabeza/cuello.
- Cáncer de próstata.
- Tumores pediátricos.
- Cáncer de pulmón, hígado o columna vertebral.
- Casos donde la radiación convencional podría ser demasiado arriesgada para los tejidos cercanos.
En un centro de protonterapia, un ciclotrón acelera protones a una energía específica dependiendo de la profundidad del tumor. Luego, los protones se guían mediante imanes a través de un sistema de transporte hasta una sala de tratamiento, donde se ajusta su trayectoria y energía para que el “pico de Bragg”, coincida exactamente con el tumor.
¿Qué es el pico de Bragg?

El pico de Bragg describe cómo los protones liberan su energía al atravesar un medio (como el tejido humano). A diferencia de los rayos X, que liberan energía de forma más uniforme a lo largo de su trayecto, los protones depositan la mayor parte de su energía justo antes de detenerse, en un punto específico y este punto de máxima entrega de energía se llama “pico de Bragg” [4].
¿Cómo funciona?
Cuando un haz de protones entra en el cuerpo, los protones pierden energía gradualmente al interactuar con los electrones y núcleos de los átomos del tejido, al principio, esta pérdida de energía es relativamente baja y a medida que los protones se ralentizan, su interacción con el medio aumenta. Esto ocurre porque un protón más lento pasa más tiempo cerca de los átomos del tejido, lo que incrementa la probabilidad de colisiones e interacciones.
La posición de este pico depende de la energía inicial de los protones: a mayor energía, más profundo penetran antes de llegar al pico. Después del pico, los protones prácticamente se detienen y no depositan más energía significativa más allá de ese punto. Esto significa que no hay radiación “de salida” que dañe tejidos sanos detrás del objetivo.
En Ecuador han habido casos de tumores cerebrales en niños que al no contar con esta tecnología en el país, se han visto obligados a realizar esta terapia en el extranjero generando altos costos asociados al viaje y posterior tratamiento [5]. La inversión en esta tecnología es muy alta para un país como Ecuador, sin embargo tomando como referencia el aumento de casos de cáncer en niños y en la población en general, el Estado deberá trazar un plan de inversión en medicina nuclear con el fin de contrarrestar las muertes generadas por el cáncer que según la Sociedad Ecuatoriana de Oncología el número de pacientes con cáncer crece a un ritmo exponencial [6].
Referencias:
- Comisión Nacional de Energía Atómica – CNEA Argentina. https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-director-general-del-oiea-recorrio-las-obras-del-primer-centro-de-protonterapia-de#:~:text=El%20Centro%20Argentino%20de%20Protonterapia%20ser%C3%A1%20el%20primero%20de%20Am%C3%A9rica,los%20150%20millones%20de%20d%C3%B3lares. (Accessed: 09.03.2025)
- Comisión Nacional de Energía Atómica -CNEA Argentina. https://www.argentina.gob.ar/noticias/comenzo-la-instalacion-del-ciclotron-del-centro-argentino-de-protonterapia (Accessed: 09.03.2025)
- Clínica Universidad de Navarra – Cancer Center// https://cancercenter.cun.es/protonterapia/como-funciona#:~:text=Mientras%20la%20radioterapia%20se%20basa,la%20radiaci%C3%B3n%20en%20el%20tumor. (Accessed: 09.03.2025)
- National Library of Medicine -NIH // Proton Bragg Peak FLASH Enables Organ Sparing and Ultra-High Dose-Rate Delivery: Proof of Principle in Recurrent Head and Neck Cancer //https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10417542/ (Accessed: 09.03.2025)
- Primicias.ec // https://www.primicias.ec/-13/ (Accessed: 09.03.2025)
- Primicias.ec // https://www.primicias.ec/sociedad/cancer-quito-ecuador-enfermedad-inec-88730/ (Accessed: 09.03.2025)